Aena destinará el año próximo menos de siete millones a unas obras a las que dedicó 61 en el 2008 y no empezaron
01 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los Presupuestos Generales del Estado confirman lo que la lógica de los plazos ya había dejado claro: Lavacolla no podrá estrenar su nueva terminal de pasajeros en el año 2010. El proyecto de cuentas que presentó ayer el ministro de Economía prevé que el Gobierno estará financiando esa infraestructura hasta el año 2012. Es la primera vez que la Administración reconoce sobre los papeles que la terminal se demorará.
Esto echa por tierra el compromiso que adquirió la propia empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) de inaugurar en el año santo la terminal. Además, acerca la fecha de inauguración al 2013, año que preveía el Plan Director del aeropuerto para la nueva terminal y que fue notablemente rebajado por Aena.
Las obras aún no han comenzado en Lavacolla y el plazo de ejecución de la empresa constructora es de 26 meses. Si las obras empezaran hoy, concluirían el último día de noviembre del 2010, y aún sería necesario equipar la terminal y probarla.
En esas circunstancias, el Gobierno prevé una nueva inversión de 6,47 millones de euros en el próximo año para la construcción de la infraestructura. Aena, adscrita al Ministerio de Fomento, había proyectado para el 2008 desembolsar más de 61 millones.
Pero entonces las cuentas del Estado se hilaron pensando en otros plazos. El año pasado por estas fechas, el Gobierno de España proyectaba dejar de invertir en la terminal en el año 2010. Planeaba desembolsar en ese último año 7,1 millones, una cantidad mínima que indicaba que las obras ya estarían por entonces en los últimos brochazos. La previsión actual es diferente. Ya no solo es que Aena cuente con dejar de pagar en el 2012 las obras de la terminal, sino que proyecta para ese año una partida que supera los 50 millones de euros, una cantidad enorme dentro de la inversión global.
La construcción de la nueva terminal es la más importante, pero no la única obra que tendrá el aeropuerto de Santiago. De hecho, el gasto previsto por el Estado central para otras actuaciones en el aeródromo compostelano en el 2009 es superior a lo que invertirá en la nueva terminal. Las otras obras suman 9,3 millones. Se trata de la adaptación del sistema eléctrico (90.000 euros), de mejoras en el área de movimientos (75.000), de las obras en la nueva torre de control (4,3 millones), de la expropiación de terrenos para la nueva terminal (1,3 millones), de mejoras en el sistema de navegación aérea (1,4 millones), de actuaciones en seguridad (1,4 millones) y de inversiones de apoyo y mantenimiento (750.000 euros).
Tampoco hay ampliación
Aena empezó en el 2006 a destinar partidas para construir la nueva terminal. En los presupuestos de ese año, en los del 2007 y en los del actual 2008, el Gobierno planificaba la inversión total pensando en el 2010 como fecha límite. Es la primera vez que reconoce a través de los Presupuestos Generales del Estado que las obras de la nueva terminal no finalizarán hasta el 2012.
Además, Aena elimina de sus presupuestos para el 2009 otra partida clave para el aeropuerto de Santiago: la ampliación de plataformas. La empresa pública adscrita a Fomento tenía previsto rematar esa actuación en el año 2010. Pero, al igual que la nueva terminal, la retrasa al 2012. Y en el 2009 no invertirá ni un euro.
La ley de presupuestos de este año previó 734.000 euros para la ampliación. El Gobierno proyectó para el 2009 otra inversión de más de 18 millones pero, finalmente, no gastará nada. Además, rebaja el coste total de las obras de 25,8 a 18,6 millones. La mayoría de ellos, más de 15, se desembolsarán en el 2012.