A finales del 2007, con una primera fase de los trabajos ya casi acabada, en Rianxo, las excavaciones dejaban al descubierto la antigua estructura del Castelo da Lúa. Por un tiempo, mientras la actuación estuvo reciente, fue posible soñar con cómo debió ser la fortaleza medieval que en el siglo XIII construyó el célebre Paio Gómez Chariño. Sin embargo, el tiempo ha pasado y la visión que tiene el visitante dista bastante de ser idílica: las centenarias piedras se acumulan de forma bastante desordenada -dicen algunos expertos que algunas incluso desaparecieron- y en la zona hay plástico y tierra esparcidos por todas partes.
Sin embargo, todo podría cambiar si se cumplen las previsiones de la Consellería de Cultura: dice que en el 2009 se culminarán los trabajos y se pondrá en valor la fortaleza. Es decir, se enviará de nuevo a un equipo de arqueólogos para que sigan excavando y luego restauren el castillo para que resulte atractivo al visitante.
Igualmente, desde el departamento de Ánxela Bugallo insisten en que durante este ejercicio se harán trabajos de mantenimiento y conservación. Por ahora, aparentemente, esa actuación aún brilla por su ausencia.