Asaltan de madrugada cuatro oficinas en dos edificios de Boiro

BARBANZA

Un buen susto se llevaron a primera hora de la mañana de ayer los trabajadores de cuatro oficinas boirenses al comprobar que las cerraduras de las puertas de entrada a sus locales habían sido forzadas y las estanterías y cajones registrados. Tres asesorías y la sede de UGT fueron asaltadas de madrugada por unos ladrones, que se apropiaron de dinero en metálico y un ordenador portátil, aunque los empleados señalaron que aún no sabían a ciencia cierta qué es lo que faltaba.

Una trabajadora de García Diéguez, una de las gestorías asaltadas, fue la que dio la voz de alarma a las 9.30 horas de ayer. A su llegada al inmueble, situado en la avenida de la Constitución, se topó con las puertas de los tres locales de esa planta abiertas. En el suelo, estaban desperdigados los restos de las cerraduras y virutas de madera, y no había rastro alguno de los asaltantes. En esta consultoría revolvieron papeles y sobres y también descolgaron todos los cuadros, seguramente en busca de una caja fuerte. No había tal caja, pero sí algún sobre con dinero que los ladrones no localizaron.

Donde sí lograron hacerse con un botín fue en el local de al lado, en el que se ubica la oficina de Xestión Galega. Allí, encontraron dinero en metálico, además de la caja de caudales, que lograron reventar. Los responsables de la gestoría no acertaron a decir qué cantidad de efectivo había guardada, pero sí que era una suma considerable, a la que tendrán que sumar los gastos para reparar los desperfectos causados en la pared para arrancar la caja fuerte de su sitio. Además, los intrusos se llevaron un ordenador portátil.

Tampoco la sede de UGT se salvó del ataque y, tras forzar la cerradura y rebuscar entre papeles, los asaltantes solo lograron llevarse los 21 euros que había en el interior de un sobre.

Al lado

La actuación de los delincuentes no se limitó a este edificio, sino que los intrusos entraron también en el portal contiguo y asaltaron otra consultoría, GRT, a pesar de que la puerta de entrada tenía hasta tres anclajes.

Los ladrones encontraron algo de dinero, pero no consiguieron abrir la caja fuerte, a pesar de contar con herramientas para hacerlo, algunas de ellas de la propia consultoría, que dejaron abandonadas en su huida. Aún así, causaron daños importantes en la estructura, por lo que la empresa deberá cambiar la caja de caudales.

En cuanto al método empleado para abrir las puertas de las oficinas, los intrusos utilizaron algún instrumento, como un cincel, introduciéndolo en el disco de la cerradura para hacer palanca. De este modo, franquearon la entrada de los pisos e intentaron, sin éxito, hacer lo mismo en los otros locales del segundo edificio, que están vacíos.

Los trabajadores de las distintas oficinas creen que este sistema para invadir los pisos, así como las maniobras para reventar las cajas fuertes, tuvieron que provocar ruidos, aunque solo un vecino reconoció haber escuchado algo en torno a la una de la madrugada, pero, con el alboroto de las fiestas, no le prestó demasiada atención.