09 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El informe de Greenpeace es un golpe en toda regla a las aspiraciones de poblaciones como A Pobra o Cabo de Cruz. Hacia la primera, porque el plan urbanístico que tanto deseaban sus gestores esconde una presunta amenaza, como es triplicar la edificación; y hacia la segunda, porque el puerto deportivo más esperado, y que será la obra portuaria más importante de la ría, vuelve a estar sometida a presiones externas.