Un edificio agoniza en la villa rianxeira a la espera de una resolución judicial

BARBANZA

25 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La plaza de Castelao de Rianxo no deja de tener una estampa idílica. Quizás porque desde ella se observa la emblemática capilla de A Guadalupe o porque siempre tiene ambiente de bares y compras no es difícil que seduzca a los turistas. Sin embargo, si el visitante o el lugareño levanta la vista hacia la calle Rinlo se encontrará con algo que resta belleza a este lugar donde cada mes de septiembre se entona la Rianxeira: se trata de un edificio deteriorado, con puertas y ventanas destrozadas, en cuyo bajo se ubica un negocio. El estado en el que se encuentra el inmueble es tal que el Concello tomó cartas en el asunto. Sin embargo, el expediente se judicializó y todavía no se sabe qué sucederá.

Al comprobar que, año tras año, el edificio iba siendo pasto del abandono sin que sus propietarios hiciesen nada por evitarlo, el Concello rianxeiro decidió actuar. De esta forma, envió a los técnicos municipales a examinar el inmueble, y determinaron que debía de iniciarse el expediente para declararlo en estado ruinoso. Así se hizo.

Sin embargo, cuando el trámite dio comienzo, unos inquilinos del edificio decidieron judicializar el asunto para intentar que no saliese adelante: presentaron un recurso contencioso administrativo. Y, según el abogado del Ayuntamiento, ahora mismo se está a la espera de que la Justicia emita sus conclusiones.

Final de año

El letrado que representa al Concello tiene claro que mientras el juzgado no se pronuncie la Administración no puede realizar ninguna acción pese a lo deteriorado que está el edificio «y el peligro que supone». Al preguntarle qué plazos maneja para que la Justicia emita sus conclusiones, el abogado calcula que a finales del 2008 se sabrá algo.

¿Qué pasará si se da vía libre al Ayuntamiento para actuar? Según el letrado, lo que habría que hacer es instar a los propietarios a que derriben el edificio. Y, en caso de que estos hiciesen caso omiso de la petición, sería el propio Concello el que lo derribaría, pero el coste lo tendría que asumir igualmente el dueño de la edificación.

Teniendo en cuenta el privilegiado lugar en el que se encuentra este actual monumento al feísmo, a muchos se les pasará por la cabeza por qué nunca se pensó en rehabilitarlo. En ese punto, desde el Concello rianxeiro apuntan una circunstancia: se trata de un inmueble que no está dentro de la ordenación urbanística municipal.

Algunas medidas

Pese a que la solución final está en manos de la Justicia, ya se tomaron algunas medidas de menor alcance. Por ejemplo, lo que se hizo desde el Concello fue instalar una red para evitar la caída de cascotes a la calle. Y es que, según comentaron desde el Ayuntamiento, no es la primera vez que hay sustos por el desprendimiento de piedras u otros materiales sobre la acera.

Ayer, el alcalde, Pedro Piñeiro, recordaba que ya para instalar la red verde que ahora recubre el edificio hubo que dar pasos en el juzgado. Igualmente, el regidor indicaba: «Trátase dun expediente no que levamos anos traballando, e esperemos que a solución chegue pronto, porque o edificio non cumpre as condicións que debería».

Según los datos que maneja el Ayuntamiento, el edificio consta de dos partes. La más antigua, la inferior, dataría de hace 200 años. En cuanto a las plantas superiores, que son las que aparentemente están más destrozadas y deshabitadas, tendrían alrededor de 80 años. Fuentes cercanas al Concello indicaron que el propietario actual de este inmueble es la empresa promotora coruñesa Mahía.