Los alumnos de ESO del Colegio Bayón distribuyeron caramelos entre los vecinos de Ribeira a cambio de cigarrillos
15 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los ciudadanos ribeirenses que durante la mañana de ayer se acercaron al Concello para hacer alguna gestión tuvieron que rendir cuentas sobre sus hábitos de fumador ante un grupo de alumnos del Colegio Bayón. Equipados con paraguas para hacer frente a la lluvia, los escolares del primer curso de ESO del centro realizaron encuestas, informaron a los viandantes de los efectos perjudiciales del tabaco y cambiaron cigarrillos por chupachús.
Desde las 10.30 hasta cerca de las 13.00 horas, la actividad en la plaza del Concello de Ribeira fue frenética y los escolares del Bayón recorrieron sus cuatro esquinas en busca de posibles fumadores. Aunque algunos se mostraron reticentes a entregar sus pitillos a los activistas pro vida sin tabaco -y es que «a adicción é moi grande e a xente non quere deixalo», aclaró Manuel-, otros aceptaron el intercambio y siguieron su camino con un chupachús, y algún otro regalo que los chavales repartieron entre los más generosos a la hora de desprenderse de sus cajetillas.
Tampoco los empleados municipales que ayer trabajaron en los jardines de la plaza se salvaron de las preguntas de los muchachos sobre su relación con el tabaco, pero «ningún quixo o chupachús», explicaron Paula y Sheila, que destacaron que «as mulleres son máis solidarias» a la hora de participar en una actividad que forma parte del proyecto que el centro ribeirense ha elaborado para participar en el programa Clases sen fume, que la Consellería de Sanidade ha puesto en marcha en los colegios para prevenir el consumo entre los menores de edad.
Encuestas
La iniciativa no se limitó al reparto de caramelos y regalos, sino que los alumnos llevaron a cabo tareas de información y realizaron unas 150 encuestas con las que pretenden conocer los hábitos de consumo de tabaco de los ribeirenses, si hay una mayor tasa de fumadores entre hombres o mujeres o si los menores se ven afectados por el humo de los cigarros que fuman sus padres y familiares.
La acogida de este programa entre los ciudadanos ha sido positiva y «case todo o mundo fai as enquisas», señalaron los miembros de uno de los grupos más activos durante la mañana de ayer. José Manuel, Ignacio, Aitor y José María explicaron que las personas respondían sin problema a cuestiones sobre la edad en la que se introdujeron en el hábito o las motivaciones que les empujan a fumar. También aquellos que no consumen tabaco participaron en la iniciativa contestando a la encuesta y se llevaron un regalo como premio a su abstinencia.
Algunos de los vecinos asaltados en plena calle por los alumnos del Colegio Bayón de Ribeira se prestaron incluso a realizar una prueba, similar a la de alcoholemia, para medir su nivel de monóxido de carbono en aire espirado.
Los fumadores que, además de responder al cuestionario, se animaron a cubrir la ficha de inscripción podrán participar en el concurso Déixao e gaña. La iniciativa, promovida por la Dirección Xeral de Saúde Pública, consiste en retar a los fumadores mayores de edad a dejar el tabaco durante cuatro semanas. El concurso empieza este domingo y los elegidos, que serán seleccionados mediante sorteo, deberán someterse a distintas pruebas para verificar que no han consumido cigarrillos. Los que superen la prueba optarán a premios, como viajes al Caribe y a Canarias, fines de semana en balnearios o un ordenador portátil.
Hasta la plaza del Concello de Ribeira se acercó también María Ausencia Tomé, delegada provincial de Sanidade, que destacó la importancia de este tipo de actividades para concienciar a los fumadores «dos efectos nocivos que sobre eles e as persoas do seu entorno ten o tabaco». Además, aplaudió los programas de prevención en las aulas porque «cada vez os nenos se incorporan máis cedo a este hábito».