Convertir una parte del recinto educativo que estaba completamente abandonado en una zona ajardinada es el objetivo que se ha marcado el instituto de A Pobra. El primer paso para conseguir este logro lo han dado los operarios del Concello, que han desbrozado el terreno y lo han allanado. Ahora le toca el turno a estudiantes y profesores, que serán los encargados de desarrollar el proyecto en el marco del programa Voz Natura, promovido por la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre con la colaboración de las consellería de Medio Ambiente y Medio Rural, de la Diputación de A Coruña, de Sogama, de Sogarisa y de Leche Celta.
El director del centro educativo, José Luis Nogueira, destacó el trabajo realizado por jardineros y obreros municipales para adecentar el terreno, cuya superficie se sitúa en torno a los quinientos metros cuadrados. La intención es distribuir este espacio en tres zonas, un área ajardinada, una charca y un circuito de gimnasia natural.
Para hacer realidad esta última infraestructura, los operarios municipales habilitaron un sendero de un metro de ancho. De lo que se trata es de dotarlo con elementos que permitan realizar ejercicios físicos como flexiones o saltos.
En vías de extinción
En cuanto a la charca, la intención de la comunidad educativa del instituto Francisco Barreras Puente es utilizarla para recuperar una especie autóctona de salamandra, denominada sarmaganta : «Se trata de un animal que está en vías de extinción y pretendemos hacernos con varios ejemplares para cuidarlos aquí y garantizar su continuidad», comentó Nogueira.
Otra de las acciones que el centro educativo ha incluido en el proyecto Voz Natura consiste en destinar una zona de este jardín a huerto educativo. El profesorado del instituto pretende recurrir a los jardineros del Concello para informase sobre las especies con las que se puede dar vida a este espacio, aunque es probable que un hueco se destine a plantas aromáticas.
El adecentamiento de esta finca se completará con la plantación de árboles y otras especies propias de un jardín. La intención de los profesores es mostrar a los chicos como un terreno abandonado puede convertirse, con trabajo y esfuerzo, en una zona apta para pasear, realizar clases de educación física o impartir lecciones relacionados con la flora y la fauna autóctonas.
Tareas de mantenimiento
Está previsto que la misión de los estudiantes empiece a desarrollarse después de las vacaciones de Semana Santa. Su primera responsabilidad consistirá en mantener limpia y sin maleza la zona que ha adecentado el Concello pobrense y el resto del recinto educativo. Para ello, se organizarán diversos turnos. El primero de ellos estará integrado por maestros: «Queremos dar ejemplo a los chiquillos», señaló el director. Posteriormente se empezará con la plantación de las distintas especies.
Pese a que el instituto pobrense todavía está dando los primeros pasos para la ejecución de su proyecto Voz Natura, la dirección del centro ya está pensando en elaborar una propuesta para presentarla a la próxima edición del programa medioambiental, con el fin de dar continuidad a las acciones que se emprenderán en lo que queda de curso.