La pizarra hace sudar a los ediles de Boiro

BARBANZA

La decisión de seguir utilizando o no ese material se antoja difícil para el gobierno

08 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Si los venezolanos, reyes del culebrón, conociesen la historia de la peatonalización de Boiro, sería difícil que esta se librase de figurar en una de sus telenovelas. Y todo por culpa de la pizarra. Sí. Desde que se optó por este material para pavimentar una zona y las quejas comenzaron a llover -desde la oposición y desde parte del propio gobierno local- muchos empezaron a preguntarse si en cuanto prosiguiera la siguiente fase de obras se seguiría apostando por las negras losetas o se cambiaría de estilo. Esos trabajos acaban de retomarse y al ejecutivo no le queda más remedio que desvelar el enigma. Sin embargo, parece que la decisión se les ha atragantado de lleno.

Aunque desde las dos filas del bipartito, las socialistas y las nacionalistas, se apunta a que lo mejor es convocar una reunión de todo el equipo que encabeza Xosé Deira para hablar largo y tendido del asunto, las posiciones de las que parten unos y otros difieren bastante.

El socialista Juan Jesús Ares, primer teniente de alcalde y concejal de Obras, visitó la zona. ¿Qué conclusión sacó? El edil cree que la pizarra no dio buen resultado donde se instaló y que, por tanto, no se debería seguir apostando a la misma carta. Es más, considera que hay presupuesto suficiente como para que el tramo de Pablo Iglesias que queda por arreglar y algunos otros espacios lleven esa piedra del país que luce por las cuatro esquinas gallegas.

No es para tanto

El nacionalista Xoán León, concejal de Urbanismo, también hizo la pertinente revisión de las obras recién comenzadas. De hecho, incluso se tomó la molestia de contar las pizarras que están destrozadas -el deterioro del material es uno de los argumentos que se utilizó para criticar las losetas negras- y la conclusión fue un tanto distinta a la de su compañero de gobierno. Él cree que las piezas rotas se sitúan solamente en aquellas zonas donde, por culpa de alguna obra, pasaron camiones de enorme tonelaje y que, por tanto, el resultado del material tampoco es para asustarse. También cuenta que hay gente que está encantada con la estética que aportan a las calles las losetas negras como el carbón.

Visto lo visto, está claro que en esa reunión entre las dos fuerzas que gobiernan habrá mucho que negociar. Entre tanto, el arquitecto que se encarga del asunto de la peatonalización, Emilio Piña, dice que está esperando órdenes y que el tema del material es exclusivamente político. Eso sí, aprovecha para aclarar que ninguna calle peatonal del universo está concebida para que por encima de ella pasen unas colosales hormigoneras o cualquier otro camión cargado de material de obra hasta los topes.

Llevarán adoquín

De todas formas, los boirenses que quieran hacerse una idea de cómo van a quedar las vías que se van a peatonalizar de forma inminente, es decir, la Pablo Iglesias y la Borobó, deben saber que, amén de lo que pase con la pizarra, no serán iguales a las que hay hasta ahora. Ni al tramo de Santos Mieites aledaño al mercado ni a la zona de aspecto negruzco que se sitúa a continuación. El plan es poner un área adoquinada en el centro y, en los alrededores, pizarra, piedra del país... o lo que surja.

Por si a alguien se le ocurre pensar que la cosa igual queda un poco puzle, con cada trozo de calle de su padre y de su madre, León aclara la situación. El edil destaca que la variedad de materiales y de diseño ayudan a combatir la monotonía y que, a su juicio, queda muchísimo mejor que si se siguiese el mismo proceder para peatonalizar la villa a lo largo y ancho.