Eroski deja el proyecto del centro comercial de Boiro harta de esperar

BARBANZA

Los boirenses a los que pertenece el antiguo edificio quieren cumplir con el convenio que se firmó con el Concello

17 ene 2008 . Actualizado a las 03:13 h.

El eterno y polémico historial del pazo de Goiáns ya suma un nuevo capítulo. Después de que el gobierno local firmase en mayo un convenio con Eroski para permutarle el emblemático edificio y su finca por terrenos para construir viviendas y un centro comercial de esta firma en A Pedreira, resulta que ahora hay cambios significativos al respecto. La compañía abandonó su opción de compra del histórico inmueble y ya no tiene plan alguno para montar un área comercial en el municipio. ¿Por qué? La empresa vasca decidió, hace ya meses, olvidarse de sus pretensiones en A Pedreira por la larga espera y los problemas que padeció desde que, en el 2001, apostó por Boiro.

«Estábamos hartos, ya no tenemos absolutamente nada que ver con eso», dijo ayer Álvaro Pedrosa, directivo de la empresa vasca, quien prefirió no recordar todas y cada una de las desavenencias que hubo desde el 2001. Sin embargo, quienes sí explicaron con más detenimiento qué sucedió y cómo están las cosas ahora fueron los propietarios del pazo, Marcelino Fernández y José Ces, unas personas que desde el principio actuaron de intermediarios entre los antiguos propietarios del pazo y la firma vasca.

Hartos de polémicas

Estos boirenses indicaron que Eroski se cansó de «esperar e esperar», y que hace unos meses decidió desistir de la operación que tenía a medio camino. Y es que, según dijeron, a los vascos no solo les incomodaba el hecho de llevar desde el año 2001 con una opción de compra a la deriva, sino también las muchas polémicas que se generaron en torno a su instalación en el municipio. Basta recordar que la patronal y los comerciantes se opusieron en su día, o que, en el pasado mes de mayo, cuando uno de los responsables de la firma acudió a Goiáns para firmar el convenio con el Concello, unos vecinos, acompañados tanto por el líder del PP local como por Manuel Velo, realizaron una manifestación a las puertas del histórico inmueble.

Así las cosas, con esa historia preñada de polémica a cuestas y con un futuro nada claro por delante -aunque se firmó el acuerdo con el Concello, a este le quedan muchos pasos para hacerse realidad-, Eroski decidió decirle adiós a al proyecto.

El futuro

La pregunta que cabe hacerse es si esto cambia o no las cosas con respecto al pazo de Goiáns y su conversión en un edificio público. Según los actuales propietarios, no habrá modificación alguna. No en vano, ellos garantizan que van a cumplir todos y cada uno de los puntos que marca el convenio firmado. Y que, en su día, si sale adelante la famosa permuta, en A Pedreira habrá igualmente viviendas y una superficie comercial. Sin embargo, esta última podrá ser propiedad de la firma Eroski -si algún día decide volver a apostar por Boiro pese a su nefasta experiencia- o de cualquier otra empresa. En cualquier caso, y debido a que la colaboración entre los actuales propietarios y Eroski parece estrecha, estos aseguran que, llegado el caso, «cando todo estea listo», no tendrían problemas en darle una cierta preferencia a la firma vasca a la hora de vender terrenos para un área comercial.

Al preguntar en el Concello por la decisión de Eroski, la sorpresa se apodera de los miembros del gobierno local. Ni el regidor, Xosé Deira, ni el teniente de alcalde, Juan Jesús Ares, fueron informados por la firma vasca de esta circunstancia.

Sin embargo, el nacionalista no duda en señalar que, en más de una ocasión, la empresa ya quiso tirar la toalla. Aún así, se muestra optimista con respecto al convenio ya que, aunque no sea con la citada compañía de por medio, este puede salir adelante de igual manera, cosa que garantizan los propietarios del pazo de Goiáns.

Llegados a ese punto, la duda es si, más allá del simbólico papel firmado, se están dando pasos para que algún día el pazo sea de uso público, es decir, para que salga adelante el convenio firmado con el Concello. Las respuestas que aporta el gobierno local coinciden con lo dicho por los propietarios del pazo.

Larga espera

Según indican, la Xunta todavía no se pronunció sobre si el acuerdo alcanzado para permutar la finca y el edificio por terrenos en A Pedreira es viable, aunque la conselleira ya quedó de llamar al gobierno local a una reunión para tratar el asunto. Si Política Territorial dictamina en positivo, habrá que sacar adelante una modificación puntual del plan urbanístico. La espera se prevé larga. Sobre todo, para el pazo, cuyo deterioro se hace cada vez más evidente.