Unos sesenta vecinos participaron en unas jornadas micológicas promovidas por la asociación Altofalante
16 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La asociación Altofalante celebró unas jornadas micológicas en las que participaron más de medio centenar de vecinos. La actividad, que se viene desarrollando desde hace tres años, congregó a expertos y aficionados en recolección de hongos de la comarca.
La iniciativa arrancó en el parque natural de Corrubedo con la presentación de la guía Os cogumelos máis comúns, editada por el colectivo cultural. Además de dar a conocer la nueva publicación, la vicepresidenta de la entidad, Ánxeles González Cruxeiras, explicó los objetivos que les llevaron a sacar a la luz un ejemplar de estas características.
Éxito
El presidente, Luis Teira, comentó que, como en otras ediciones, el seminario tuvo este año mucho éxito: «Na comarca hai moita afección aos cogomelos e o certo é que hai gran variedade de setas». Además, comentó que en Barbanza hay muchas personas que se dedican al estudio micológico: «Teño que dicir que é unha paixón que espertou hai moito tempo na zona e que por iso nós queremos que siga adiante».
Tras la clase teórica, los participantes pusieron en práctica algunos de los conceptos explicados durante la primera parte de la jornada. Así, recogieron setas en el entorno del espacio natural. «Estivo moi ben a recolleita. Cabe dicir que fixemos a recolección respectando o medio ambiente e, por suposto, sen atentar contra el», indicó Teira.
El presidente de Altofalante apuntó que uno de los objetivos que se buscan con este tipo de actividades es facilitar el conocimiento de los hongos a los vecinos para que distingan al máximo las especies y no haya lugar a confusiones. «É moi necesario coñecer ben o campo porque hai cogomelos velenosos de morte. As primeiras veces é imprescindible ir cun especialista e cunha guía para ir recoñecendo cada seta, por iso esta actividade é moi formativa, sobre todo para a xente que comeza». Y añadió: «O que está claro é que hai que ter moito coidado».
A la rica cocina
La última parte de las jornadas fue, sin duda alguna, la que más gustó a los sesenta participantes ya que estuvo dedicada a la gastronomía. Los asistentes a la actividad se desplazaron hasta el molino de Amendo donde degustaron algunas de las setas recogidas.
El presidente de la entidad apuntó: «Houbo unha clase práctica, despois a teórica, e posteriormente ensináronse varias receitas para cociñar estes cogomelos».