Vecinos de la calle Norte de Palmeira reclaman que se paralice la edificación de quince bloques de viviendas que se lleva a cabo en una zona arbolada, emplazada en el lugar de Lagüiña. Entre los argumentos que esgrimen figura el hecho de que, según manifiestan, el lugar carece de los servicios de saneamiento, suministro de energía eléctrica, abastecimiento de agua potable y alumbrado público. Incluso, los residentes señalan que ni siquiera es público el acceso rodado que hay al lugar, sino que se trata de una «servidume de paso».
Los denunciantes dicen que está prevista la construcción de noventa viviendas con garaje subterráneo y consideran que se trata de un auténtico «despropósito» que, además, puede conllevar efectos negativos cuando los inmuebles se ocupen.
Otro aspecto que critican los residentes es que la ejecución de esta obra significa la erradicación de un terreno de pinos y carballos: «Vai desaparecer o monte». Sin embargo, los propios denunciantes son conscientes de que en el planeamiento de Ribeira este terreno, de propiedad privada, aparece catalogado como suelo urbano, aunque hay quien piensa que concurren valores merecedores de haber tenido una catalogación más protectora.
Consellería
Preocupado por las repercusiones de la actuación, uno de los residentes remitió, a mediados de septiembre, un escrito al Servizo de Urbanismo e Inspección Territorial de la Consellería de Obras Públicas con el fin de que tomase cartas en el asunto.
Entre otras cosas, demandaba, además de la suspensión de las obras, la anulación «dunha licenza concedida a todas luces ao marxe da legalidade vixente» y la apertura de un expediente sancionador.
Preocupados por las consecuencias que puede tener la edificación y con el propósito de obtener toda la información necesaria, los vecinos convocaron una reunión, celebrada el pasado domingo, a la que acudieron representantes de los cuatro partidos políticos representados en la corporación.
Los ciudadanos comentaron a los concejales sus temores y solicitaron de ellos que se ordene la paralización de los trabajos.
Al mismo tiempo, los vecinos señalaron ayer que la destrucción de la superficie arbolada ha sido notificada a la entidad ecologista compostelana Herba que, al parecer, ya ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Ribeira solicitando que se reconsidere la actuación prevista por parte de la promotora.
Finalmente, los ciudadanos expresaron su intención de mandar, durante esta semana, una denuncia al Concello para que tome medidas.
Los habitantes de la calle Norte disconformes con esta actuación consideran que la promoción altera de manera irreversible la fisonomía de la parroquia, hasta el punto, dicen, que supone la erradicación de un pulmón verde de la localidad.
Estas circunstancias fueron las que llevaron a los palmeirenses a instar a los políticos a tomar cartas en el asunto.