Algunos centros educativos de Barbanza no pudieron resistir la tentación de celebrar ayer la tradicional fiesta del Samaín. Las aulas se envolvieron de intriga al verse invadidas por calabazas iluminadas con velas. En el colegio de Pino de Val de Mazaricos, dirigido por Fernando Pintos, los alumnos decoraron los frutos para después exponerlos en el salón de actos. Los docentes se implicaron por recuperar una costumbre de lo más misteriosa.
En el CPI de A Picota tampoco se quedaron atrás. Allí, todos los alumnos, incluidos los de secundaria, trabajaron duro para elaborar una completa colección de calabazas que podrían considerarse verdaderas joyas de arte. La iniciativa se llevó a cabo gracias al profesorado impulsado por la docente de inglés Isabel Barrientos. Arrimaron el hombro, entre otros, Joan Manuel Martínez, Iván Rey, Xacobe Santiago, Bieito y Melani Martínez, Noelia Lorenzo, Sheila Rodríguez, Jessica Toledo, Tania e Isabel Tuñas y Samuel Trillo. Exhibiciones para todos los gustos. Además de vivir y conocer esta celebración, los alumnos demostraron su valía y destreza y se convirtieron en auténticos artistas. En el colegio público de Aguiño, la APA, que dirige Marisa Pérez, lleva toda la semana organizando actividades para los escolares. También realizaron una exhibición de calabazas. Concursos, premios y nuevos creadores. En el colegio ribeirense O Grupo todos los alumnos participaron en un gran concurso de decoración de calabazas. La participación fue total y entre los galardonados estuvieron: David Lojo, Michelle Sobrido Reiriz, Xurxo Fernández Muñiz, Brais Arnoso Cadórniga, Ana Santamaría Cacabelos, Irene Maneiro Delgado, Ainhara Mariño Rodríguez, Inés Sobrido Castro y la pequeña Belén Pérez Doncel.