El alcalde de Ribeira ratificó su deseo de buscar diálogo y consenso

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA

BARBANZA

C. QUEIJEIRO

Los ediles confirmaron mediante sufragio secreto el apoyo a sus cabezas de lista No hubo entrega del bastón de mando porque el Concello carece de este distintivoVecinos y representantes sociales acudieron a la sesión de investidura celebrada ayer

16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El pleno constitutivo de la nueva corporación municipal ribeirense, surgida de los comicios del pasado 27 de mayo, se desarrolló de forma ceremonial y sin sobresaltos. Siguiendo el guión marcado, los ediles ratificaron, mediante sufragio secreto e introduciendo la papeleta en una urna instalada en la mesa presidencial, a sus cabezas de lista. Cuando el secretario finalizó el recuento de votos y, como cabía esperar, el popular José Luis Torres se alzó con la mayoría absoluta. El designado alcalde de Ribeira por quinta vez consecutiva tomó la palabra para reafirmar su voluntad de ejercer el mando con la búsqueda del diálogo y el consenso como pilares básicos de su actuación. El regidor expresó su deseo de que «todos os grupos políticos unamos os nosos esforzos na defensa dos grandes temas de Ribeira», al tiempo que aseguró que imagina un municipio cohesionado socialmente, justo y preocupado por las necesidades de sus residentes. «Un Concello excelente na prestación dos servizos públicos, próximo e capaz de resolver con eficacia os problemas diarios da xente», añadió Torres. Regalo Numerosos vecinos, así como representantes sociales e integrantes de las candidaturas, que no lograron acta de concejal, arroparon la constitución de la nueva corporación. Entre las curiosidades de la sesión de investidura figura el hecho de que no se entregó al regidor el bastón de mando. Esto se debe a que el Ayuntamiento carece de este símbolo, que se perdió en la década de los setenta. El distintivo que hay es propiedad del mandatario, ya que le fue regalado por los concejales de su partido durante su primer mandato al frente del Concello. Además, a José Luis Torres Colomer le tocó desempeñar un doble papel en el pleno, que comenzó puntualmente a las once de la mañana. Al tratarse del concejal electo de mayor edad de la corporación le correspondió ejercer inicialmente como presidente de mesa, función que abandonó cuando los votos de su grupo le avalaron para retomar el sillón presidencial, que ocupa desde hace dieciséis años.