«A un gitano que busca trabajo se le debe dar una oportunidad»

José Miguel Río RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

DEPENDIENTA RIBEIRENSE

30 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?onia Jiménez trabaja desde hace dos meses en la droguería Promogar de Ribeira, y confía en continuar. De lo contrario, regresaría a la venta ambulante, en la que estuvo 15 años. -Los gitanos tienen problemas para lograr trabajo, ¿por qué? -Hay mucho racismo. Nuestra mala imagen se debe a que el gitano cayó muy bajo al meterse en la venta de drogas como fuente de ingresos. Una minoría puede ser mala, y con esa imagen nos etiquetan a los demás. A mi, por ejemplo, me entrevistaron para hacer de cuidadora y quedaron de avisarme, pero nunca me llamaron. -¿Qué le diría a los empresarios? -A un gitano que busca empleo se le debe dar una oportunidad, pues quiere cambiar de vida e integrarse. Si me rechazan por ser gitana, no merece la pena trabajar para ellos. -¿Qué es lo que más pesó para que le diesen su actual empleo? -Soy sociable y la gente lo percibe. Nunca me falta un buen gesto, una sonrisa y un saludo para todos. Mi jefa está contenta conmigo y yo con ella. -¿En qué personas aprecia un mayor rechazo hacia los gitanos? -Hay padres que no dejan a sus hijos relacionarse con los nuestros, pese a que los niños sí quieren. Algunos progenitores prefieren que sus descendientes no se mezclen con gente de otras razas y eso no es bueno. -Está separada y tiene tres hijos, ¿cómo logra cuidar de su familia a la vez que trabaja? -Mi receta en la vida es poner una pizca de paciencia, sabiduría, alegría y amor. Con mis hijos me toca hacer de madre y padre, darles cariño y castigarles. Es difícil, pero lo llevo bien.