Los camposantos se construyeron divididos por culpa de un histórico conflicto DOCUMENTACIÓN El viernes se talarán unos eucaliptos de gran tamaño situados en medio de los recintosLa adquisición de la finca también hará posible el ajardinamiento de las necrópolis
15 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Cuatro cementerios. Aunque suene extraño, la parroquia de O Castro, en Boiro, tiene actualmente esa cifra de camposantos que, aunque situados en una misma zona y a escasos metros unos de otros, no están ni integrados dentro de un único muro ni bien comunicados. A la sazón, un sinfín de escaleras y pequeñas paredes separan los cerca de tres mil nichos existentes. La razón de esta enrevesada construcción no es otra que un histórico conflicto vecinal iniciado en la década de los setenta que, precisamente, acaba de culminar. Ahora, tras muchos años de polémica, se ha alcanzado al fin un acuerdo con el propietario de un terreno que quedaba en medio de las necrópolis y que impedía que éstas pudieran formar un único camposanto. De este modo, la unión de las cuatro áreas de nichos tiene los días contados. Todos estos trámites los explicó ayer Ángel Torrado, presidente de la Asociación de Propietarios do Cemiterio do Castro. El directivo indicó que, tras años de polémica, la mediación del Ayuntamiento ha servido para que, al fin, el titular en cuestión accediera a vender su parcela para que se pueda dar una imagen más uniforme al cementerio. Dos días El empeño de los propietarios de la necrópolis -aunque el cementerio lo gestiona el Arzobispado, los nichos son propiedad de los vecinos- por acabar con esta situación es tal que este mismo viernes van a comenzar los trabajos. ¿Por dónde empezarán? Ángel Torrado explicó ayer que en dos días se talarán unos eucaliptos gigantes que, precisamente, son los que separan unos cementerios de otros. Torrado no dudó en destacar que la tala «é o que máis quere todo o mundo», ya que esos ejemplares llevan años dando problemas a los vecinos, puesto que propician inundaciones y sus raíces llegan a levantar el firme. «Cando as árbores eran pequenas aínda non había problema, pero nos últimos anos foron un auténtico pesadelo», dijo el directivo. Tras esta primera actuación, la asociación del cementerio se encargará de adecentar, rehabilitar y ajardinar toda la zona.