El concejal rompió la disciplina de partido y permitió que se aprobase el convenio con Eroski Juan José Dieste pide su expulsión de la formación al entender que actuó como un «canalla»
11 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las espadas se mantienen en alto en el PP de Boiro. El partido está convulsionado, al menos de cara a la galería, desde que el jueves, en el marco de un pleno al que asistieron unos 300 vecinos, el concejal conservador Jesús Saavedra rompió la disciplina de voto del grupo y apoyó al gobierno local -en minoría- para sacar adelante el polémico convenio con Eroski. Un proyecto urbanístico que, a la sazón, y gracias al edil popular, se aprobó de forma definitiva. Sin embargo, ayer, el portavoz de los conservadores, Juan José Dieste, no sólo enfocó su enfado hacia su compañero de filas, sino que hizo graves acusaciones al BNG de Xosé Deira y al PSOE de Juan Jesús Ares: el PP está convencido de que ambos compraron el voto del edil «tránsfuga», como el partido denomina a Saavedra. Dieste dice no tener dudas de que es el gobierno local el que está detrás de la decisión de Saavedra y asegura: «Sólo pensando en que detrás del convenio con Eroski hay intereses económicos se entiende que hayan llegado al límite despreciable de comprar el voto de un miembro de la oposición». Añaden también que lo sucedido convierte a Boiro en «ejemplo de transfuguismo, pelotazo y corrupción urbanística». Sin embargo, y pese a echarle más culpa «a quien compra la voluntad que a quien vende a su partido», con unas elecciones a la vista, el PP tampoco dejó cabos sueltos y cargó las tintas contra Jesús Saavedra quien, por cierto, no forma parte de la candidatura conservadora. Dieste tachó de «canalla» su actitud y pidió a su partido que se le abra un expediente y que éste lleve aparejada la expulsión inmediata. Tranquilidad total Pese a esta crispación existente, Jesús Saavedra decía ayer estar tranquilo. El concejal de Lampón aseguró que no le afectaron ni los insultos proferidos por los vecinos en el pleno -se oyó desde «ladrón» a «tránsfuga» y «pesetero»- ni el monumental enfado que ayer escenificaban sus compañeros de filas. Es más, Saavedra se limitaba a decir que «co anterior goberno do PP chegaramos a un convenio con Eroski, ese non puido ser e agora temos outro diante. Sentín a necesidade de cumprir coa empresa», dijo. En cuanto a si el PP sabía de antemano su decisión, Saavedra insistió en que «non me preguntaron». Por su parte, Dieste dice que le cogió de imprevisto su postura, ya que intentó contactar con él varias veces, pero no le cogió el teléfono. Choca la extrañeza de Dieste cuando el voto favorable de este edil al convenio sonaba en las calles desde hacía varias días.