De mayor quiero ser bombero

La Voz

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

Cosas de la gente

23 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Al grito de que de mayor quiero ser bombero se marcharon del parque comarcal de extinción de incendios de Boiro los 45 alumnos de tercero de Primaria del colegio Praia Xardín, que dirige Javier Mata. Les acompañaron sus profesoras Mari Carmen Nogueira, Mari Carmen Martínez y María José Míguez, quienes también mostraron interés por la labor que realizan estos profesionales. Pablo Cortés López, Iván Parada Novo y Óscar García Tubío se encargaron de mostrar las instalaciones y los vehículos, así como de hacer sonar las sirenas y de poner a funcionar las mangueras con el agua a toda presión. Los niños se marcharon la mar de contentos y luego no dejaron de hablar de todo lo que allí vieron. El salón de actos del auditorio de Ribeira estuvo abarrotado de escolares en la jornada de ayer para asistir a un espectáculo de cuentacuentos y animación con zancudos y otros muchos personajes de la compañía Imaxinaria, que puso en escena la obra Flor de lúa. Ésta fue una de las actividades programadas por el departamento municipal de Cultura, que dirige Luciano Fernández, para conmemorar el día del libro. Cada niño participante recibió un ejemplar de la obra de teatro A memoria de Ribeira, de Unai González y Segundo Durán. También se entregaron los premios de los certámenes literarios del Centenario. En la casa de cultura de A Pobra se entregó el primer y el segundo premio del concurso fotográfico O camiño do mar do Apóstolo, convocado por la Fundación Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla, que fueron a parar a manos de César Rodríguez y Xosé Rañó, respectivamente. El acto estuvo presidido por el presidente de dicha entidad, José Luis Sánchez-Agustino; los ediles Encarnación González y Ricardo Fernández y los alcaldes de Boiro y Dodro, Xosé Deira y José Fernando Vila. Los empleados y funcionarios del Ayuntamiento de Muros, con la alcaldesa Caridad González Cerviño al frente, despidieron con todos los honores a Onésimo Santiago García, en el restaurante A Vouga al alcanzar la edad de jubilación. Los recuerdos sobre su periplo laboral a los mandos de una pala mecánica salieron a la luz durante la velada. El homenajeado, que era abnegado en su quehacer, se emocionó en la celebración. Su ausencia como trabajador municipal, será más que notable.