?l control sobre la seguridad marítima es un asunto que cada día preocupa más, especialmente desde los últimos atentados terroristas. Matilla asegura que los controles son tan estrictos como en el tráfico aéreo. -Se están desarrollando sistemas de seguridad novedosos en materia de control de mercancías. Ahora, para subir a un crucero hay tantos escáneres como en un aeropuerto. -Esta preocupación es la que lleva a cerrar los puertos de Ribeira y A Pobra. -En junio estará cerrado el paso a personas no autorizadas en ambos muelles. En julio entrará en vigor la normativa comunitaria sobre protección de las instalaciones portuarias. -En todos estos controles su grupo es determinante. -Estamos dando un servicio tanto al ciudadano como a la Administración. Somos el punto de partida de la exportación y de la entrada de mercancías. -Cuando se amplíen los muelles, ¿su unidad sufrirá cambios? -Se transformará en un servicio fiscal propiamente dicho, como los que hay en A Coruña o en Ferrol. Dejaremos de ser patrulla fiscal. -¿Revisan todos los buques que llegan? -Hacemos visitas de entrada de los barcos para que a la Aduana de A Coruña le conste su entrada. Subimos con el consignatario, hablamos con el capitán y examinamos la documentación. -¿Qué es lo menos agradable de su trabajo? -Cuando llegan polizones, cuando se producen casos como el del Wisteria o cuando hay tripulantes que abandonan el barco. -¿Suelen cometerse muchas infracciones? -No y, afortunadamente, tampoco se dan muchas situaciones como las que he citado antes.