Los más expertos lanzadores se enfrentaron en la discoteca Tonos El integrante del Nao Monxo Sobradelo se alzó con el premio al mejor cierre
10 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Los amantes del juego de los dardos de la zona celebraron su noche más larga del año con un gran torneo que reunió, el pasado viernes en la discoteca Tonos de Boiro, a lo más granado de la comarca de Barbanza. Desde Serra de Outes hasta Padrón, los 128 mejores jugadores de la clasificación individual probaron fortuna ante la diana, pero los participantes debieron rendirse a la fortaleza del sonense Álex Rivadulla. El capitán del equipo Popa de Portosín llegó invicto a la final, donde remontó con aplomo a Héctor Maneiro Parada, del Gely's/Cahispa de A Pobra, y se llevó el torneo sin haber perdido una ronda. El jugador, número cinco del ránking Europa Dart, acaba de proclamarse segundo en el campeonato de Galicia celebrado el mes pasado en la isla de A Toxa, y con su triunfo en la localidad boirense ha certificado que es uno de los darderos más en forma que hay en la actualidad. Organizado por Recreativos Muíños, la más importante cita anual de los aficionados barbanzanos a los dardos electrónicos llegó ya a su décima edición. En esta ocasión, y como novedad con respecto a ejercicios anteriores, se disputó en una sola noche y en la modalidad de 301 máster out , esto es, cerrando la partida en doble o en triple. Como su propio nombre indica, esta es una especialidad que distingue a los verdaderos maestros de entre todos los buenos jugadores. Ausencias Al igual que otros años hubo ausencias importantes, como la del tirador Ángel Giance, o la del actual número dos de la lista, José Antonio Lapido. Compromisos de última hora y alguna injusticia de la fría estadística dejaron también fuera de la lista de invitados a algunas otras figuras. Una vez más hubo sorpresas, y aunque en la discoteca Tonos estuvieron sólo los mejores, a las finales no siempre llegan los primeros en el ránking. Así, se esperaba algo más del número uno de la clasificación individual de este año, José Manuel Queiruga. Al fin, como siempre, ganó quien más lo mereció, quien más ganas le puso y el que más ánimos recibió. Porque el campeón Álex Rivadulla no sólo demostró una excepcional fortaleza física y mental en sus lanzamientos, sino que fue también quien más aplausos cosechó del numeroso público asistente a esta concentración. Relación La lista de ganadores se completó con el tercer clasificado, José Ángel Iglesias Maneiro, también del Popa de Portosín; el cuarto puesto fue para Francisco Calvo Seage, del Portugués de Leiro; quinto Roberto García Tomé, del Santa Columba de Rianxo; sexto Carlos Santamaría Blanco, del Águilas de Carreira; en séptimo lugar quedó Adrián Lorenzo Vila, del Ébora III de O Son, y en el octavo Igor Armendáriz Places, del Nao de Boiro. El premio al mejor cierre de la noche recayó en el jugador Monxo Sobradelo, del equipo Nao, vencedor en 2006 de la novena edición, que sólo necesitó seis dardos para sumar los 301 puntos.