Muertes en la carretera

JOSÉ MANUEL PENA

BARBANZA

BAJAMAR | O |

12 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

FUE UN claro ejemplo de unión y solidaridad con un compañero fallecido. Decenas de moteros procedentes de diversas partes de Galicia se concentraron en Ribeira para arropar a la familia y a los amigos del joven natural de Aguiño, que perdió la vida hace cerca de un mes en la vía autonómica de Barbanza. No faltó nadie, estaba el alcalde del municipio, José Luis Torres Colomer, la corporación municipal, familiares del fallecido y numerosos vecinos que aplaudieron las diferentes intervenciones públicas en demanda de una mayor seguridad vial en las carreteras de la comunidad. Es cierto que la Administración es responsable, por dejadez y negligencia, al incumplir las normas básicas de seguridad vial y presupuestar la construcción de las carreteras comarcales, autovías o autopistas sin las mínimas condiciones de seguridad. Así como los agentes de tráfico sancionan a cualquier conductor por no llevar casco o cinturón de seguridad, ¿quién sanciona a la Administración por las llamadas vías de la muerte?. La pérdida de vidas humanas en nuestras carreteras ya casi no es noticia, a no ser para las familias de los fallecidos y sus allegados, pero está bien que se llame la atención de las diferentes Administraciones públicas, en este caso de la Xunta de Galicia, para que gestione el dinero público de manera eficiente, garantizando la integridad física de las personas en todas las inversiones en infraestructuras que se realice. Ya está bien de tantas muertes de inocentes. Los motoristas hablaron y no es la primera vez. La pregunta es: ¿Hasta cuando...?.