SÁLVORA | O |
05 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LAS mujeres de Barbanza no son como las de Santiago, ni de A Coruña. Pero tienen una ventaja: la de no verse en la disyuntiva de elegir parir con epidural o sin ella. Por eso deben agradecer a la Administración el privilegio de evitarle ese lío. Dicen que, como siempre, es cuestión de fondos, pero eso lo creen los mal pensados, porque todo el mundo sabe que los gobernantes sólo piensan en el bienestar del ciudadano, ¿o no?.