El gobierno de Ribeira está dispuesto a llevar el caso a los tribunales por desacato Fernández acusa a Domínguez de utilizar el urbanismo como un arma arrojadiza
16 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l portavoz del gobierno local de Ribeira, Luciano Fernández, afirmó ayer que el Concello ordenó hace cerca de dos meses la paralización de la obra de la calle Lugo, en las inmediaciones de la plaza de la Iglesia. Al comprobar que la promotora hacía caso omiso de la advertencia, el ejecutivo inició la apertura de un expediente sancionador. Así el gobierno quiere dejar claro, ante las críticas vertidas el viernes por el socialista José Vicente Domínguez, que en Ribeira rige un planeamiento urbanístico fruto del consenso de todas las fuerzas políticas y mantiene que este edificio, al igual que cualquier otro, deberá acatar esa normativa. En caso de que la empresa que promueve la urbanización en la avenida de Lugo continúe con los trabajos, Fernández Martínez apuntó que el Concello está dispuesto a llevar el caso a los tribunales por desacato a la autoridad; e, incluso, a ordenar el derribo de la superficie construida de forma ilegal. Intereses Sobre las declaraciones de Domínguez, el portavoz del gobierno indicó: «Quen non ama a verdade, non dubida nin a busca». Además, manifestó que lamenta que «os intereses partidistas leven a determinadas forzas políticas a intentar sementar dúbidas sobre o urbanismo e a fomentar a discordia entre os veciños, cando non hai problemas deste tipo neste municipio», opinó. Con respecto a la acusación efectuada por el PSOE sobre que el Concello tenía un trato de favor con algunas promotoras, Luciano Fernández aseguró: «Non cabe ningún tipo de especulación, todos os veciños e as construtoras deben adaptar as súas obras á normativa». Por ello, manifestó: «Non podo menos que reprobar esta estratexia que pretende utilizar o urbanismo, de constante actualidade por diversos motivos a nivel estatal, como unha arma arroxadiza cando neste municipio se aplica unha normativa froito do consenso». Por último, el portavoz del ejecutivo quiso dejar claro que la valoración de los terrenos que fueron permutados con la empresa que construye el edificio en la calle Lugo fue realizada por el arquitecto municipal, y en ningún caso por personal de la promotora. Fernández señala que la licencia está pendiente de un informe de la Consellería de Política Territorial.