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BARBANZA

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Cosas de la gente La exposición «Porto do Son e Barbanza: un novo núcleo de arte rupestre», inaugurada en Neixón, permite conocer varias investigaciones sobre los petroglifos

21 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los primeros moradores de Barbanza dejaron sus huellas sobre las rocas de las montes, en las que esculpían animales, figuras geométricas y escenas de la vida cotidiana, de las que apenas se conoce su significado. Para saber cómo avanzan estas investigaciones sobre el pasado, y cómo repercuten en el presente, la nueva exposición del centro arqueológico de Neixón, que lleva por título Porto do Son e o Barbanza: un novo núcleo de arte rupestre, fue inaugurada con la presencia de expertos en la materia como Carlos Rellán, Xoán Guitián y Jorge Guitián, que hablaron sobre la importancia del patrimonio. Además, el centro quiso animar su oferta celebrando una nueva edición de las Noites de Neixón. En esta ocasión, se realizó una degustación de productos típicos, que contó con la presencia del regidor de Boiro, Xosé Deira, y del edil de Cultura, Xerardo Piñeiro. Insignia de oro El Hogar Gallego para Ancianos de Buenos Aires quiso honrar al presidente de la Diputación de A Coruña, Salvador Fernández Moreda, imponiéndole su insignia de oro, máxima distinción que los mayores de la diáspora conceden a quienes han favorecido a los que están lejos de casa. La condecoración tuvo lugar en el salón de actos de la Diputación, donde se dieron cita representantes de la asociación bonaerense, como Rafael Gil e Ignacio Turnes. También acudió el máximo responsable del Centro Gallego de Avellaneda, Juan Rodríguez, y Luis Sueiro. Fue la primera vez que esta asociación entregó su insignia lejos de su sede. La comisión de fiestas de San Bartolomeu, de la que es responsable Moncho Iglesias , fue la encargada de promover la mejillonada que el domingo tuvo lugar en Rianxo. Al convite acudieron cerca de tres mil personas que, animadas por el buen tiempo, abarrotaron la carpa situada en el relleno del muelle. Antes de empezar la comilona, se celebró una misa cantada. El coro de Santa Columba, que dirige Rosario Lorenzo , encandiló a los asistentes. Después, comenzó la parte profana de la celebración, en la que se dio cuenta de más de 800 kilos del sabroso molusco servido al vapor, que se agotaron rápidamente. El menú se completó con empanada.