El animal, llegado de Groenlandia o Canadá, presenta una herida que le causó un tiburón Se trata del segundo ejemplar que llega a las costas de este municipio en dos semanas
05 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?na cría viva de foca de casco apareció varada ayer por la mañana en la playa de Caveiro, en el municipio de Porto do Son. La localizaron unos vecinos del lugar que dieron el aviso al Centro de Atención de Emergencias-112 Galicia, que contactó con los biólogos de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (Cemma) para que lo recogiesen y llevasen a la Sociedad Galega de Historia Natural en Ferrol. En ese lugar se recupera otro ejemplar similar localizado hace unos días en Mugardos. Este mamífero mide alrededor de un metro, tiene pocos meses de vida y presenta una herida superficial en la capa de grasa que le ocasionó un tiburón. Desde que la foca fue localizada, los socorristas y bañistas de este arenal mantuvieron húmeda la piel del animal con agua y paños mojados para evitar que sufriese un golpe de calor. Para ello hicieron un hoyo grande en la arena y allí lo mantuvieron mojado y fresco. Incluso, le pusieron una sombrilla y una toalla para que no le afectase directamente el sol. Agresividad Durante el tiempo de espera hasta la llegada de los biólogos, ese ejemplar mostró mucha actividad e, incluso, agresividad ante la gente que la rodeaba, lo que fue considerado por los expertos como muy importante, para saber que la foca mantenía las constantes vitales. Desde este arenal hasta la ciudad ferrolana fue transportado en un recipiente con hielo, para mantener al animal en una temperatura muy fría. Los biólogos indicaron que el área de distribución de la foca de casco se limita a las aguas árticas y subárticas del Atlántico Norte, y creen que el ejemplar llegó al arenal sonense, arrastrado por la corriente de la mancha, procedente de Groenlandia y Canadá. No descartan que en próximos días lleguen mamíferos iguales. Se da la circunstancia de que el pasado 24 de julio varó en la playa de Espiñeirido, también en Porto do Son, otra foca de casco. Ese animal no presentaba ninguna herida, pero falleció al día siguiente de su localización debido a una ola de calor, según apuntaron biólogos del Cemma. La necropsia que se le practicó al ejemplar reveló que tenía un kilo y medio de arena en el estómago que impedía cualquier tipo de tránsito digestivo, por lo que creen que su recuperación sería imposible. La evolución del mamífero en los próximos días, principalmente en lo que a alimentación, respiración y defecación se refiere, y las pruebas que se le realicen serán esenciales.