Entrevistas
29 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Tras una prolongada estancia en la emigración, en Suiza, la cercedense Lucinda Caamaño Castro y su marido tomaron la determinación de regresar a Galicia e instalarse en el núcleo outiense de Brión, donde regentan, desde marzo del 2005, el establecimiento de turismo rural Casa do Zuleiro. -El balance es positivo, no hay queja. Tenemos más clientes en verano que en invierno. Durante la segunda quincena de este mes y todo agosto, estamos al completo, todos los días, pero en los meses de invierno solemos tener huéspedes sólo los fines de semana. -¿Cree que la oferta hotelera de la comarca cubre perfectamente la demanda existente? -Está llamando gente que busca alojamiento para agosto y no lo encuentra. A lo mejor, el resto del año se atiende bien la demanda con los establecimientos que hay, pero en verano la oferta se queda escasa. -¿Qué echa en falta en la zona en lo que al sector del turismo rural se refiere? -Faltan actividades complementarias que poder ofrecer a los clientes, como rutas de senderismo. Queda mucho camino por hacer. -¿Vería positivo que se formara una asociación comarcal de empresarios del gremio hotelero? -Desde luego que sí. Si nos unimos, podemos organizar cursos de idiomas y otras materias, trasladar demandas a la Administración y traer a la zona grupos de cincuenta o más turistas.