LA LLAVE
08 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ÚLTIMAMENTE EN Boiro suceden cosas que demuestran la cobardía de algunos que se amparan en el anonimato de la noche para, aparentemente, ajustar cuentas con lo público. Hace una semana, un concejal vio como su finca había sido objeto de una incursión en la que el o los espabilados no tuvieron mejor venganza, presumiblemente, que cortar los árboles frutales o soltar las aves que tenía en un corral. En San Ramón de Bealo (vean la foto denuncia de hoy) tiraron el mobiliario público, pero para hacerlo tuvieron que molestarse en llevar un tractor. Cada fin de semana aparece algo destrozado por los vándalos o descerebrados, como, recordarán, la balaustrada de A Cachada, farolas, marquesinas... todo es interesante para hacer daño. El concepto de la libertad que tienen algunos es tan peregrino que mejor estarían encerrados que conviviendo en sociedad.