LA LLAVE
27 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.COMO LOS humanos somos animales de costumbres tenemos ese extraño don de no saber la importancia que tienen algunas cosas, en este caso los servicios, hasta que carecemos de ellas. Que haya unas 35.000 personas de la zona dependientes de redes de agua secundarias es un dato preocupante, y no porque las entidades que gestionan las traídas vecinales funcionen mal (al contrario, según dicen) sino porque hay una proporción muy alta de ciudadanos sometidos al riesgo de quedar sin suministro a poco que las sequías aprieten, y ya estamos viendo que nuestro clima se seca cada vez más. Los políticos se aferran a lo caro que es llevar las tuberías de agua potable a las parroquias, sobre todo a aquellas que tienen sus núcleos diseminados, y aunque lo dicen desde el punto de vista económico, yo. mal pensado como soy, sospecho que sería más barato si las elecciones se decantaran en ese lugar.