LA LLAVE
29 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.AL FIN parece que algunos concellos de la zona han empezado a tomar conciencia de los perjuicios medioambientales que determinadas industrias ocasionan por el mero hecho de no invertir en materia de depuración. De poco sirve que las Administraciones destinen cada vez más fondos a saneamiento si no hay un compromiso firme por parte de las empresas para luchar contra la contaminación. No existe peor carta de presentación para una comarca que aspira a convertirse en destino turístico preferente que el hedor que se registra con frecuencia en algunas localidades o los vertidos que, en ocasiones, incluso llegan a las playas. Las industrias son imprescindibles para garantizar el empleo y el desarrollo económico de Barbanza, pero si sus dueños no toman conciencia del problema que generan sus vertidos, los ayuntamientos deben controlar la situación empleando mano dura.