Cosas de la gente Unos 200 alumnos de los institutos de Ribeira asistieron ayer en el auditorio a la proyección de una película, en el marco de un programa de la asociación Renacer
20 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Unos doscientos estudiantes de la ESO de los institutos Número Uno, Coroso y Leliadoura acudieron ayer al auditorio municipal para disfrutar del séptimo arte. La asociación Renacer, al frente de la cual está María González, proyectó, en el marco de su programa Valores a través del cine, la película Racing stripes. Los chicos, que se lo pasaron pipa, tendrán que realizar a posteriori en el aula unas unidades didácticas, que les harán reflexionar sobre el contenido del filme. Un nuevo local de la autoescuela Martiño, cuyo gerente es José Romero Alcalde, abrió sus puertas en la avenida de la Constitución de Boiro. El centro formativo ofrece a los futuros conductores los últimos avances tecnológicos para obtener los permisos profesionales. El nuevo inmueble de la autoescuela Martiño se encuentra a escasos 200 metros del antiguo local, que sigue funcionando con normalidad. Al acto de inauguración acudió el alcalde de Boiro, Xosé Deira. Los asistentes pudieron saborear unos deliciosos pinchos que sirvió el restaurante Miramar. El periodista gallego Emilio Varela acudió al centro de secundaria Espiñeira de Boiro, que dirige Francisco Sóñora, para impartir una conferencia acerca de un viaje que realizó hace dos años a la Antártida. El alumnado visionó numerosas imágenes tomadas por Varela durante su estancia en aguas del Polo Sur, así como un documental producido por un museo de Chicago. Después, el fotógrafo coruñés y los estudiantes del Espiñeira entablaron un coloquio. La pequeña Carla Fernández Petisco recibió el bautismo en la iglesia de San Martiño de Noia, en una ceremonia oficiada por el sacerdote José Luis Fuentes Fuentes, en la que estuvo rodeada de familiares y amigos. Radiantes de felicidad se mostraron, sobre todo, los padres de la niña, Ignacio Fernández y Mariela Petisco. Aunque el sentimiento de orgullo y satisfacción se reflejaba igualmente en las caras de los padrinos, Sergio y Nuria, hermanos respectivos de los progenitores; y en los rostros de los demás parientes. Los 50 invitados al bautizo continuaron luego la celebración en el restaurante del Club Náutico de Portosín, donde disfrutaron de una sabrosa comida.