Distinciones

| MONCHO ARES |

BARBANZA

SIEMPRE QUE SE distingue a un ciudadano surgen discrepancias en las corporaciones locales. La última, en Ribeira. Hay quién confunde el todo con la parte, porque se puede estar en desacuerdo con el sistema para designar ciudadanos ejemplares, pero lo que no tiene explicación es que se discutan los méritos de Magdalena Bringas y Ramiro Carregal; la primera, una activista social comprometida con Ribeira, al menos desde que la conozco (más de veinte años); y el segundo, un generador de empleo y riqueza, un mecenas de los que hay pocos, un fomentador que tiene la opción de guardarse sus beneficios y no escuchar las peticiones de las entidades, pero no lo hace. Seguro que hay más gente que merece reconocimientos, y el papel de la oposición es recordárselo al ejecutivo, cosa que ha hecho el BNG sin que para ello cuestionara a los dos hijos adoptivos.