Análisis | Repercusiones Los pequeños comerciantes deben subirse al carro de las grandes áreas
02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Pese a que muchos pueden considerar positivo el hecho de que Boiro se haya convertido en un polo de atracción para las grandes cadenas, no es difícil adivinar la posición que adoptarán los comerciantes de la localidad en este tema. Son pocos los proyectos de este tipo que no se han encontrado con la firme oposición de pequeñas tiendas que intentan sobrevivir en un sector cada vez más competitivo. Puede que el municipio boirense no tenga a día de hoy capacidad suficiente, en cuanto a número de habitantes, para hacer rentable tanto negocio, pero lo que está claro es que si las grandes firmas ponen sus ojos en esta localidad es porque ven claras sus posibilidades de expansión a corto plazo. Si estos proyectos van adelante, quizás la salida que les queda a los pequeños comerciantes es subirse al carro, aprovechar el flujo de clientes que generarán los centros comerciales e intentar beneficiarse. Las tiendas tradicionales juegan con ventaja, puesto que tienen un buen número de usuarios que no están dispuestos a cambiar el trato personal y la confianza que les ofrecen sus proveedores de toda la vida. Si quisieran hacerlo, a estas alturas ya lo habrían logra do. No hay que olvidar que Santiago está a poco más de media hora de Boiro y son muchas las pe rsonas que se desplazan hasta la ciudad compostelana para hacer sus compras en las grandes superficies. Con la autovía, la distancia se reducirá y los que opten por los centros comerciales los tendrán a un paso. Las grandes superficies pueden provocar que muchos de los barbanzanos que a día de hoy se desplazan a las ciudades para hacer sus compras, opten por quedarse en Boiro.