Vino propio

| MONCHO ARES |

BARBANZA

ESTA COMARCA, especialmente algunas zonas del interior de los municipios de Rianxo y Boiro, siempre produjo buenos vinos, hasta que, hace unos cincuenta años, llegó el conocido como catalán, una uva híbrida cuyo caldo no deja indiferente a nadie: un aroma traicionero que acaba desenmascarado por la acidez. Nunca fue éste vino de aquí, pero la resistencia de las cepas a las enfermedades de la vid y también a los fenómenos meteorológicos propició que los productores apostaran por retirar las antiguas plantaciones para dar entrada a esta nueva. El tiempo acaba demostrando que no siempre lo moderno acaba siendo lo mejor, muy al contrario, la sustitución de las viñas llevó a la comarca barbanzana a perder al menos cinco décadas en esa carrera por crear una marca propia. Ahora la Xunta estudia una propuesta de Barbanza que hasta suena bien: Viño da Terra Ribeira de Arousa. Que fragüe.