Crónica | Charla en Frións La directiva de la entidad barbanzana aprovechó la visita de las autoridades para pedirles su colaboración en la lucha contra las barreras arquitectónicas
09 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a parcela de Frións que sostiene el armazón del futuro centro de Ambar sirvió ayer de escenario a un interesante debate, entre directivos de Ambar y autoridades, sobre las barreras físicas y laborales que tienen que sortear a diario los discapacitados. En un tono cordial y no menos amigable, los responsables de la entidad barbanzana echaron una simbólica reprimenda a los políticos por el incumplimiento de la ley de accesibilidad. «É obrigatorio que os proxectos sexan accesibles, pero na práctica, cando se fan as edificacións non se vixía que as normas se cumpran», dijo Queiruga, vicepresidente de Ambar. Con una inclinación de cabeza, los dirigentes políticos aceptaron con deportividad las críticas, y no perdieron oportunidad de aportar alguna nota positiva. «Quizais imos máis atrasados neste sentido que outros países de Europa, pero nos últimos anos sen dúbida avanzamos máis», comentó Salvador Fernández Moreda. Un reto A la conversación entablada ayer en Frións no le faltó de nada. Incluso, Antonio Novoa lanzó a las autoridades un reto: que ningún político aceptase ir a actos públicos celebrados en inmuebles con barreras arquitectónicas. Las autoridades hicieron mutis por el foro como respuesta. Será que, quizás, ¿las salidas serían pocas?.