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| MONCHO ARES |

BARBANZA

LOS PROPIETARIOS de terrenos afectados por el parque natural de Corrubedo vuelven a retomar un viejo objetivo, como es el de la explotación de los recursos comprendidos en dicho espacio. Alguien comentó un día que si la duna móvil y sus promontorios aledaños, así como las zonas húmedas, se encontraran en el otro extremo del mapa, los dueños de fincas serían a estas alturas satisfechos empresarios de la agricultura ecológica, del sector de la miel, de las setas y de todo lo que da la generosa naturaleza en forma de frutos; por no entrar ya en eso que los horteras llaman merchandising , que no son otra cosa que los artículos de promoción de los que no se sabe de su existencia. Después de tantos años de agravios, ya es hora de que la Xunta escuche a estas personas que tienen ideas respetuosas con el medio, las cuales incluso pueden contribuir al ansiado desarrollo turístico de Barbanza