Las Reyes Magos del mar

Sara Ares CORRESPONSAL | NOIA

BARBANZA

En directo | Siembra de bivalvo en Noia Mariscadores y dirigentes de la Cofradía San Bartolomé echaron ayer al agua 760 kilos de miniaturas de almeja fina, que tardarán unos ocho meses en alcanzar la talla legal mínima

21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Con un retraso de quince días, llegaron ayer a la ría de Noia los Reyes Magos . Viajaban a bordo de una embarcación de la Cofradía San Bartolomé y arrojaban criaturas de almeja fina a puñados, cual si fueran caramelos o golosinas. Título de la película: el plan de regeneración de los bancos marisqueros no ha hecho nada más que zarpar. Por delante quedan casi dos meses de siembra. Para valorar si la cosecha ha merecido la pena, toca esperar a finales de año, cuando despunte la próxima campaña extractiva. Las manecillas del reloj están a punto de formar un ángulo recto al rozar las cuatro menos cuarto de la tarde cuando dos barcos sueltan amarras del muelle de Testal. Es bajamar. «Imos na punta da auga, que é cando empeza a subir a marea, porque así se enterra mellor a ameixa». Quien traduce el tecnicismo a román paladino es el patrón mayor, Santiago Cruz. A su lado, viajan varias mariscadoras de a pie y 760 kilos de ejemplares de almeja fina de entre 15 y 30 milímetros, a los que quedan todavía muchos atracones de agua salada y fitoplancton que absorber hasta alcanzar los 40 milímetros que marca la ley para la talla mínima, o lo que es lo mismo, para poder ser capturados y subastados. «Estas ameixas tardarán entre seis e oito meses en crecer», afirma Constantino Fernández, productor de a flote desde hace unos treinta años, que observa, como tripulante en la segunda lancha, las labores de siembra. «O oitenta por cento das vinte toneladas que imos sementar nestes meses xa darán as medidas para novembro ou decembro deste ano», calcula Cruz Martínez. El fenómeno de la inmigración se deja sentir también en el mundo marisquero. Prueba de ello es que la almeja elegida para regenerar la ría noiesa proviene del vecino Portugal. ¿Y por qué del otro lado de A Raia ? «Din os entendidos e os nosos compradores que é a mellor ameixa que hai hoxe en día, vén de Aveiro; contan que as augas e o clima son moi similares aos daquí e que é a que máis tempo aguanta viva fóra do mar, uns vinte días», contesta el patrón mayor. En apenas veinte minutos, los 760 kilos quedaron esparcidos en la franja conocida como el Cuncheiro da Misela, a partes más o menos iguales para las zonas donde faenan los de a pie y los de a flote, para que no haya conflicto. José Pedrosa, de Outes, que faena en la ría desde 1963, aprovecha la singladura para rememorar tiempos pretéritos. «Daquela, raro era o ano en que non morrían dous ou tres mariscadores por culpa das corrientes ou dos temporais; aínda me lembro cando os grandes barcos varaban en seco e xa envasaban nas bodegas os berberechos, despois xa veu a época dos camións», recuerda José, con sus 59 primaveras ya cumplidas. Entre siembra y siembra, los mariscadores miran a lo lejos, a ver si ven aproximarse el ansiado criadero de O Freixo, donde esperan producir algún día su propia almeja.