Las instalaciones irán anexas a la nueva unidad de drogas Xunta y Concello buscan un terreno situado cerca del hospital barbanzano
12 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a Consellería de Sanidade pondrá en marcha en Ribeira el primer centro de salud mental de la comarca. Las instalaciones irán anexas a la nueva unidad de drogas que el departamento autonómico proyecta construir en el municipio. Para la ejecución de dichas actuaciones será necesario reformar el proyecto redactado inicialmente para la reubicación del centro de drogas de Ribeira, en el que no se incluía la construcción de una unidad de salud mental. De la misma manera, Concello y Xunta buscan un terreno de gran superficie situado cerca del hospital barbanzano para localizar ambas instalaciones. La Administración no descarta el solar escogido inicialmente para materializar el proyecto -una parcela de titularidad municipal situada en Xarás-, aunque es probable que éste se quede pequeño. El alcalde, José Luis Torres Colomer, señaló que tanto el responsable del centro ribeirense como el director del Plan Autonómico de Drogas han iniciado gestiones con el fin de lograr un terreno idóneo para ejecutar la actuación. «Creo que se puede llegar a un entendimiento para hacer realidad este proyecto tan ambicioso», manifestó el regidor. En este sentido, el presidente de la comunidad de montes de Oleiros, José Ángel Torres Santiago, comentó que hace unos días mantuvo un encuentro con el director de la unidad de drogas, Jesús Cartelle. «Nos pidieron un terreno que tenemos al lado del hospital comarcal», señaló el dirigente de los comuneros. Asamblea Asimismo, Torres Santiago declaró que en breve se celebrará una reunión de la junta rectora para analizar esta propuesta y, posteriormente, informarán, en el marco de una asamblea, a los demás integrantes del colectivo. «Hemos pedido que nos realicen la solicitud por escrito, que la formalicen, y que nos informen acerca del proyecto que quieren hacer en el terreno», dijo el responsable de los comuneros de Oleiros. También señaló que, por el momento, la entidad no ha tomado ninguna decisión a este respecto. En cuanto al retraso que estas negociaciones pueden causar a la obra, el regidor ribeirense confía en que éste sea muy breve, ya que las gestiones van por buen camino. «Si hubiese complicaciones, se buscaría otro solar que fuese adecuado», aclaró. El futuro inmueble, además de dar cabida a un centro comarcal de salud mental, tendrá una unidad de día en la que, como ocurre en la actualidad en el edificio de Coroso, se impartirán diversos talleres formativos dirigidos tanto a personas adictas a sustancias estupefacientes como a las que no lo son.