LA LLAVE
03 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.EXISTE UNA costumbre por parte de la Administración a dejar sin cubrir las plazas de profesionales que por enfermedad, o por otros motivos, se ven obligados a ausentarse de su puesto de trabajo. Ocurre en los centros educativos, donde con demasiada frecuencia los padres protestan porque sus hijos se ven privados de alguna clase, simplemente, porque hay una vacante. Sucede durante el verano con los facultativos que se van de vacaciones, lo que obliga al resto a trabajar el doble, y también en los cuerpos y fuerzas de seguridad. Como esta tendencia es un suma y sigue, en el servicio de pediatría de Mazaricos no son menos y creo que en A Pobra ha ocurrido algo similar. Los pequeños no tienen quien los atienda y los padres no tienen más remedio que rascarse el bolsillo para pagar un facultativo o desplazarse un buen puñado de kilómetros. Esto sí son servicios.