Deseos

| MONCHO ARES |

BARBANZA

MIS DESEOS para el 2006 son, al fin y al cabo, los de todo barbanzano: primero (disculpen esta manía), ni un muerto más en esa carretera a la que, definitivamente, dejo de calificar (ni rápida, ni autonómica, ni de la muerte... dejémosla en mala, lamentable... en fin, olvidémosla con mucha precaución); segundo (maldita teima), que efectivamente se adjudiquen las obras de la autovía; tercero, que esa obsesión por crear suelo industrial (necesario, claro está) no nos conduzca, un día, a protestar por la instalación de tanta empresa en este territorio; cuarto, que el ansia por convertirnos en una referencia turística no acabe haciendo de este privilegiado entorno un lugar en el que nos sintamos extranjeros; quinto, que todos veamos realizados nuestros sueños, conseguidos nuestros objetivos... pero, cuidado, una vez logrados vienen otros, y otros... No se acaba el mundo, pero, por si acaso, sean felices.