Peligro en el monte

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA LLAVE

19 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LO QUE cada inicio de temporada de caza ocurre en los montes de Mazaricos deja en mal lugar al colectivo de practicantes, porque si para resolver diferencias con el vecino se emplean sistemas como envenenar a los perros, abatir al ganado o rajar las ruedas de los coches, está claro que alguien renuncia al diálogo y apuesta por la fuerza bruta; y lo hace gente que empuña un arma, nada más y nada menos, circunstancia que invita a sacar la conclusión de que el peligro también va a los cotos los días hábiles para disparar. Supongo que a los causantes les puede caer el peso de la ley encima, pero puede que el castigo más ejemplar sea la retirada del permiso para desarrollar la actividad cinegética de por vida. Lo mismo que le ocurre matar a los animales, ¿quién le dice a usted que no se le da por pegar un tiro al rival? Supongo que alguna solución habrá al conflicto, al menos no tan drástica.