Zona cero

| MONCHO ARES |

BARBANZA

SIN LUGAR a dudas, los incendios forestales constituyen la mayor incidencia ecológica en esta comarca, incluso por encima de la marea negra, sumando, claro está, las hectáreas que cada año sucumben a las llamas. Del mismo modo que para paliar las trágicas consecuencias del naufragio del Prestige y del siniestro de Guadalajara se habilitaron fondos estatales, parece lógico que éstos se extiendan a los municipios más afectados, incluidos los de Barbanza, pero creo que nadie puede poner en duda que la zona cero de este verano ha vuelto a ser Carnota, una población castigada los el chapapote y por la incidencia de los pirómanos, que parecen esperar el tiempo justo para arrasar las ilusiones de quienes ven resurgir los árboles de las cenizas. No estaría mal, en todo caso, que se habilitaran aportaciones para prevenir esta lacra, que seguramente serán menores que las indemnizaciones.