Registro de discordias

ALICIA FERNÁNDEZ

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

22 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

DURANTE MI vida ya he visto esta situación muchas veces, demasiadas. Es como si para darte un beso alguien te clava el tacón en tu pie, de forma que si separas a esa persona airadamente por el daño que te hace, los que te rodean te recriminarán tu hosca actitud ante una muestra de cariño. Al final te quedarás con el pisotón y la mala imagen. El debate sobre la ubicación del registro de la propiedad ha tenido una escena similar: el alcalde de Ribeira ha contestado que no se trata de buscar una confrontación con Boiro ante la llamada a las barricadas del tripartito, provocada por la agria protesta y las múltiples presiones ejercidas por Torres y su corporación para variar esa decisión. Vale que estén en su derecho de protestar y boicotear la decisión de ubicar el puñetero registro en Boiro, pero por lo menos admitamos que es una confrontación abierta entre la población que más crece, con diferencia, y la que se dice capital de Barbanza, para seguir manteniendo ese estatus. A lo que añado, hay instituciones o delegaciones que pueden tener un mayor o menor sentido en un municipio (pesca igual a Ribeira, cultura igual a Rianxo¿) y otras donde debiera primar la proximidad a la mayor parte de los ciudadanos de la comarca. Para arreglar el entuerto propongo que Boiro se lo cambie a Ribeira por el hospital, que puede compartir con A Pobra. Si aceptan, que por lo menos no lo ubiquen en los límites con O Son, con todos los respetos para este municipio, porque para los boirenses seguirá siendo más fácil ir a Noia, como ocurre con el hospital, aunque no te dejen ir a Santiago. Ante ese posible cambio me decía una amiga que echaría dos metros de tierra sobre los socialistas boirenses, predicción que comparto. Aún así, contesté que la política es el arte de explicar lo imposible.