El anterior Ejecutivo autonómico rechazó un convenio urbanístico aprobado por el pleno La decisión obliga a la promotora a redactar un nuevo diseño de edificación para la zona
05 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?? contra de lo acordado hace más de un año por la corporación ribeirense, la plaza de la iglesia no modificará su actual aspecto para convertirse en un espacio más amplio y mejor conectado peatonalmente con la avenida de Lugo y la calle Ramón y Cajal. El atrio se quedará prácticamente como está porque, después de darle muchas vueltas y ordenar varias reformas, los anteriores responsables del departamento de Urbanismo de la Xunta decidieron rechazar el convenio urbanístico aprobado por el pleno y refrendado por los titulares de parcelas en el lugar. La propuesta del Ayuntamiento consistía en cambiar la catalogación urbanística del entorno de la plaza de la iglesia, en el que una parcela figura consignada en el plan general como suelo urbano no consolidado, lo que limita la edificabilidad, para que fuese posible la construcción de varios bloques de viviendas con planta baja, cuatro pisos y aprovechamiento bajo cubierta. Derribo La actuación urbanística incluía la adquisición del edificio en el que hay una estudio fotográfico y, hasta hace poco, una tienda de ropa. Éste inmueble iba a ser derribado, con lo que se ampliaba en parte la anchura de la calle Ramón y Cajal, y su edificabilidad se sumaba a la del nuevo edificio. Según explicaron fuentes municipales, la Xunta, pese a ordenar varias reformas del acuerdo original para que el Ayuntamiento ganase más terreno público, no aceptó, finalmente, que se realizase el cambio de catalogación de la parcela de suelo no consolidado, ni que la edificabilidad del bloque que iba a tirarse pasase al nuevo inmueble. Esta circunstancia ha obligado a la promotora inmobiliaria a replantear la obra y a la redacción de otro proyecto, que está a exposición pública. Otra consecuencia directa de la decisión del anterior Ejecutivo autonómico es que ahora, al ser imposible la realización de una construcción unificada, la inmobiliaria ejecutará por separado el derribo del inmueble donde está el estudio de fotografía y construirá un bloque de pisos independiente, ya que en ese caso puede solicitar licencia directa al Ayuntamiento de Ribeira. La promotora tampoco está obligada a ceder espacio para la calle peatonal y puede levantar un edificio con las mismas dimensiones que el actual. Los afectados han reconocido que la decisión de la Xunta impide que la ciudad pueda contar con una amplia área peatonal.