El Concello de Boiro inicia una guerra urbanística y precinta dos edificios

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Argumenta que ambos inmuebles exceden el volumen permitido y uno carece de licencia Xoán León anuncia que está dispuesto a llegar «hasta la últimas consecuencias»

01 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?uando se hizo cargo del departamento de Urbanismo, Xoán León anunció que uno de sus principales objetivos era luchar contra las irregularidades en materia de construcción, y ahora asegura que la guerra ya ha comenzado. De hecho, el concejal ordenó hace unos días el precintado de dos inmuebles. Argumenta que ambos exceden el volumen permitido y que uno de ellos carece incluso de licencia. Uno de los edificios está situado en la avenida de la Constitución y está promovido por el constructor local Juan Sampedro. Según Xoán León, este inmueble sobrepasa el volumen permitido en los vuelos y en el espacio bajo cubierta. El concejal nacionalista explicó que ordenó la paralización de las obras tomando como referencia los informes elaborados por los técnicos municipales: «Para completar o expediente imos pedirlle a un asesor urbanístico que faga un estudio». Estaba previsto que el experto inspeccionase en la tarde de ayer el inmueble. Xoán León comentó que este edificio ya fue expedientado poco después del inicio de su construcción: «Daquela ordeouse a paralización das obras e este decreto foi incumprido, por iso agora se optou polo precintado». El responsable del departamento de Urbanismo de Boiro asegura que este problema se repitió con el otro inmueble que se encuentra en la misma situación. Se trata de un edificio que España construye en la avenida de Barraña y que, según el edil, carece de la correspondiente licencia y excede el volumen permitido. Xoán León destacó que, en ambos casos, el Concello de Boiro está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias: «Dende que me fixen cargo deste departamento veño advertíndolle aos constructores da necesidade de respectar a normativa vixente, pero algúns fixeron caso omiso, e o Executivo vai actuar con man dura». En este sentido, el nacionalista manifestó que se actuará del mismo modo con todas aquellas obras en las que se demuestre la existencia de irregularidades: «O que non pode ser é que se controlen ao milímetro as vivendas unifamiliares e que os grandes constructores, que son os que sacan lucro das obras, fagan o que queiran». Tanto Sampedro como España reconocieron que sus edificios fueron precintados, pero el primero aseguró haber demostrado que no existe irregularidad alguna, aspecto que Xoán León negó. Por su parte, España reconoció también que su inmueble carece de licencia, aunque se mostró convencido de que la obtendrá en unos días.