Obra prioritaria

| MONCHO ARES |

BARBANZA

SI AQUÍ se hiciesen esos barómetros regulares sobre lo que preocupa a los ciudadanos, estoy seguro de que ni el paro, ni el terrorismo estarían al frente de la lista, y sí la vía autonómica de Barbanza (nunca más citaré rápida, porque sería una forma de contribuir al engaño). Exigir soluciones es clamar en el desierto, porque la única es la que debiera ser realidad: una carretera en condiciones, una autovía, y no un vial trampa cuyas actuaciones para reducir la siniestralidad parecen hacer sido más enfermedad que remedio. El nuevo gobierno gallego lo tendrá fácil para contentar a los barbanzanos, solamente con que saque de nuestra historia negra esta infraestructura traicionera habrá respondido a nuestra prioridad, porque todo lo demás es accesorio cuando la vida está en juego. El probable bipartito tendrá un reto: acabar para siempre con la mortandad histórica de nuestras carreteras.