Un millón de fracasos

| MONCHO ARES |

BARBANZA

POR LO rimbombante de la cifra, parece que la flota de Ribeira tiene motivos para estar contenta: nada menos que un millón de kilos de lirio fueron alijados por los arrastreros a lo largo del mes de mayo. En el fondo de esta efectividad se esconde un rotundo fracaso, mejor dicho un millón de fracasos, cuando observamos que la cotización media fue de 0,61 euros el kilo, pago que los mismos marineros consideran bajo. Parece que los pescadores gallegos nunca aprenderán, o sí lo harán cuando los barcos desaparezcan de los puertos y sean destinados a adornar rotondas. Semejante nivel de capturas parece desproporcionado en tiempos en los que culpamos a Europa de los males del sector primario, a los franceses de sobreexplotar los bancos de anchoa, a los marroquíes de entregarse a los depredadores japoneses... y aquí dando ejemplo de regulación: El futuro no es de los listos, es de los inteligentes.