Contradicción

| MONCHO ARES |

BARBANZA

A ESTAS alturas no podemos depender de que a una industria se le ocurra verter sus residuos al mar, del rebose de una alcantarilla o de la rotura de una tubería. Se nos llena la boca cada vez que hablamos de turismo y el potencial que tiene la comarca en este campo; dicen que por ahí llegará el futuro. Antes de que sea demasiado tarde, y me refiero a la invasión de zonas de baño por algún producto no deseado, la Administración está obligada a adoptar medidas para que este tipo de incidencias no se repitan, de lo contrario caeremos en la misma contradicción de siempre: miradores desde los que pueden observarse vertederos de basura, paseos marítimos que se convierten en escaparates de la suciedad de las playas, banderas azules que sirven de reclamo para presenciar las inmundicias que invaden el mar... Seriedad, señores, por el turismo, por el medio ambiente, por el mar, por todos.