El Comisionado perfiló con el jefe del servicio algunos detalles de la instalación La intención es que las nuevas dependencias puedan estar listas el próximo año
13 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a Consellería de Sanidade ha dado el visto bueno a la ubicación, en la parcela de Xarás elegida por el ejecutivo ribeirense, del nuevo centro de drogodependencias. El inmueble se construirá en un terreno municipal de 1.700 metros cuadrados situado en las inmediaciones del solar en el que se encuentra el parque de bomberos. El Gobierno presidido por José Luis Torres Colomer recibió el visto bueno hace unos días, después de que un responsable de Sanidade mantuviese una entrevista con el alcalde y examinase el lugar elegido. Entre los aspectos considerados positivos figura el hecho de que el inmueble se emplazará en un lugar con accesos rodados por la carretera comarcal 305 y vía que conduce a Corrubedo. Encuentro La intención de las Administraciones, tanto local como autonómica, es que la nueva sede de la Unidad Asistencial de Drogodependientes (UAD) esté construida el próximo año, de forma que pueda adecuarse el actual edificio, cedido por el ISM al Concello, para acoger las clases del futuro ciclo formativo de Hostelería sin que los usuarios de la UAD se vean privados de la atención que reciben diariamente. Una prueba de que existe un interés por agilizar los trámites es que el Comisionado del Plan Galego Contra as Drogas, Manuel Araújo, ha mantenido una entrevista con el alcalde, José Luis Torres, y con el jefe del servicio ribeirense, Jesús Cartelle. Este organismo tiene habilitada una partida económica para la construcción del edificio y, además, ha iniciado los trámites burocráticos para el inicio de los trabajos. Según explicó Jesús Cartelle, el inmueble tendrá, básicamente, las mismas dependencias que el actual. Es decir, contará con cinco talleres y un centro específico para los cursos de carpintería, que es donde más espacio se necesita. Variaciones Las únicas novedades serán la existencia de dos aulas para la atención al público, una sala de docencia en la que podrán impartirse cursos y una biblioteca, servicio del que carece la actual unidad. El jefe de la unidad de drogas, Jesús Cartelle, comentó que la obra es necesaria porque el Instituto Coroso necesita espacio para implantar el módulo formativo de Hostelería. Además, manifestó que, en las nuevas dependencias, los profesionales contarán con espacios más amplios y, además, será posible la instalación de ascensores y la eliminación de barreras.