LA LLAVE
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ESPERO QUE usted, amigo lector, no tenga un dolor lumbar que no acaba de aliviarse, porque está a punto de entrar en un desesperante laberinto. Le mandarán al traumatólogo y éste, cuando la lista le espera lo permita, le enviará a radiología, donde le harán una radiografía en la que, al parecer, figura la cura, pero no el diagnóstico: «No tiene usted nada. Estas son cosas de la cultura del sofá. Espabile hombre y haga ejercicio. Eso es lo que necesita». Se pondrá usted cachas de tanto correr y nadar, pero los dolores seguirán ahí. Si tiene suerte, un generoso especialista hará un hueco para atenderle, de lo contrario tendrá que irse a la privada. Le confirmará que lo suyo no es postural ni nada relacionado con el sedentarismo, y prepárese porque la resonancia magnética de los barbanzanos está a un mínimo de seis meses vista. No se cabree hombre, porque además de jodido estará insoportable...