Acorralado en el asfalto

Ramón Ares Noal
X. Noal RIBEIRA

BARBANZA

En directo | Desesperación al volante Cubrir los escasos 16 kilómetros que separaban Boiro de Ribeira se convirtió ayer en una odisea en la que era necesario emplear el mismo tiempo que se necesita hasta Santiago

05 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La decepción y los gestos de impaciencia se apoderaron de la carretera comarcal en la tarde de ayer. Centenares de conductores caímos atrapados en la improvisación, cuando a primera hora de la tarde apareció la vía rápida cortada, con el viejo vial en obras y con cuatro paradas obligadas entre Ribeira y A Pobra. Todo empezó cuando una furgoneta dio luces. Deducción, está Tráfico. En la salida norte de A Pobra, conos, guardias, operarios y señales advertían de que la carretera estaba cortada. Quién más quién menos creyó que era un control de alcoholemia. Desvío obligatorio por la villa; ¡bueno!, por lo menos se ve ambiente. Una cola interminable chafa los planes de los conductores. A ojo de buen cubero, más de un kilómetro de caravana invita a hacerse el listo: vamos por el puerto, los jardines, saludos a Miguelón y desvío por la calle nueva de O Areal. Otro chasco, está cortada. Hay que ir por donde siempre, la calle Venecia. Cruce de la comarcal con más tráfico del esperado. De-sesperación con el de delante, que no sale. Por fin se mueve. Mi gozo en un pozo, otro corte en A Baiuca. Pasa una moto embalada. Se mueve la cola, ¡aleluya! Fiasco en Palmeira. Otro aparatito portátil de las tres luces en rojo relumbrón. La espera es larga. Vuelve el pesado de la moto; esta vez hace un caballito y nos adelanta a todos con el semáforo cerrado. Nos toca pasar. Las obras están dejando bien el firme. ¡Qué plaga! Otro corte en Ribeira. Justo hoy deciden empezar la canalización de la zona húmeda de As Saíñas. Es verdad que el que espera desespera. Todo parece de coña. ¿Habrá una cámara oculta? Han sido 45 minutos de Boiro a Ribeira, el tiempo de Boiro a Santiago a velocidad moderada.