LA LLAVE
30 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ES CURIOSO que el balance de accidentes de tráfico mortales a nivel estatal no tenga ni una sola incidencia en Barbanza, máxime teniendo en cuenta que padecemos una de las carreteras más negras del territorio gallego. Pero me llama más la atención que, a la hora de evaluar las causas, se apunten cuestiones como ineficacia de las campañas y medidas puestas en marcha por la Administración, porque en la mayor parte de los casos se demuestra que el origen de los siniestros somos los propios conductores, por despistes o imprudencias. Hace poco fui testigo de un percance en la extinta vía rápida. El siniestro era inevitable porque el coche que circulaba delante zigzagueaba de un lado a otro. Invadió el carril contrario, golpeó a otro vehículo, que por cierto ni paró, pese a los daños, y se la pegó contra el quitamiedos. La culpa, ya se sabe, fue de la valla protectora, no del inconsciente conductor.